martes, 7 de octubre de 2008

Educación de calidad

Una educación de calidad parte de una visión de la escuela de:

I.- Una institución pedagógica.
II.- Un lugar de vida y de experiencia.
III.- Un lugar de aprendizaje.
IV.-Un especio compartido en donde se adquieren conocimientos, donde se vive la democracia, donde se aprende la responsabilidad, donde se comparte la confianza y la solidaridad, donde se abren caminos para el desarrollo de la identidad y la ciudadanía. Una escuela que no ofrece vida – no es una escuela querida. El conocimiento no es la única disposición para que los/las niños/as, los/las jóvenes se preparen para el futuro. Las capacidades aprendidas de juicio, improvisación, autonomía, cooperación, valentía, tolerancia y sentir seguridad, ofrecen competencias para aprender a superar y confrontarse a problemas actuales y futuros. La calidad educativa se mide al grado de enlace de:

I) La formación del individuo se refiere a una educación que fortalece e impulsa la auto-organización de los procesos de aprendizaje, fomento a la autonomía, la auto-responsabilidad, la capacidad de actuación.
II) La formación práctica ofrece conocimientos, habilidades, actitudes y orientación hacia la orientación en el mundo para el mundo laboral y en la sociedad.
III) La formación ciudadana es una formación política que ofrece una perspectiva -en el debate y diálogo continuo- hacia la sociedad, a su existencia y su historia. Ofrece ubicar el conocimiento y el cumplimiento de derechos y obligaciones, la defensa de la libertad y el reconocimiento de reglamentos y conducta.

La educación de calidad requiere de una revisión crítica de la teoría de la escuela en su función frente a la práctica educativa. La escuela debería ser un lugar de vida y de experiencia, en el cual los problemas de vida de los niños, los jóvenes deben ser considerados antes de solucionar los problemas de aprendizaje, con el fin de disminuir los problemas de aprendizaje:

I. Comprender y entender es más importante que el simple proceso de adquirir conocimiento.
II. No se propicia aprendizaje obligatoriamente.
III. Aprender en el contexto resulta más exitoso.
IV. Cooperación genera conocimientos amplios -versus la enseñanza- planear, reconocer roles, aceptar disciplina, ubicación de propias capacidades, buscar ayuda, vivir limitaciones, reconocer reglas, etc.

La calidad educativa se basa en la incorporación de la Interculturalidad en la escuela: Aprendizaje intercultural en un país multicultural se orienta en:

I- El carácter de los procesos de aprendizaje,
II- En situaciones de experiencias interculturales y en
III- Cambio de disposición.

I- Los niños y los jóvenes adquieren cambios cognitivos como la comprensión de otros sistemas culturales de orientación, reflexión sobre el propio sistema cultural, disminución de estereotipos, conocimientos diferenciados, autopercepción reflexiva y del otro, capacidad de cambio de perspectiva, contenidos interculturales.
II- Cambios de actuación, esto quiere decir que se adquieren nuevas herramientas sociales, actuación exitosa en la propia cultura y en otras, aprendizaje de nuevas capacidades de actuación, aprendizaje de uno o varios idiomas.
III- Cambios afectivos, Las experiencias interculturales aumentan la empatía para el otro, reducción de miedos y otras formas inadecuadas en la interacción con el otro, valoración de otros subtemas culturales de orientación. Se desarrolla concientización sobre las dimensiones culturales de interacciones interculturales.
IV- Se adquieren conocimientos en el desarrollo de metas estratégicas, se generan capacidades de orientación en contextos diversos, se logra un manejo de información consciente en lugar de expresiones rutinarias y uso de automatismo. El aprendizaje intercultural muestra en todos estos espacios un enriquecimiento y manejo diferenciado con diferencias culturales que conducen hacia un enriquecimiento de actuación, aumento y diferenciación en conocimiento.

Criterios para pensar en una escuela con calidad:
- Formular metas.
- Hacer visibles las metas en el proceso de enseñanza-aprendizaje, mantenerlas en capacidad de visualizarlas y cuestionarlas.
- Participación de los involucrados en el proceso de enseñanza-aprendizaje en la reforma educativa y en el currículum.
- Apertura hacia una continuación.
- Capacitación de maestros bajo la lógica de aprendices.
- Disposición institucional y de los maestros en investigación de propias prácticas educativas.
- La enseñanza requiere de individualizarla, diferenciarla y abrirla a aprendizajes cooperativistas.
- Organización de espacios de experiencias, en los cuales se viven y se experimentan tareas, conflictos, libertades, vida común.
- Apertura de la escuela hacia lo público.
- Reemplazar la crítica vertical (administración) hacia una crítica horizontal (colegas, escuelas, padres de familia, alumnos).
- Una educación de calidad busca más participación en lugar de “enseñanza”, orientada al apoyo al individuo, la formación de una consciencia de ciudadanía, fomentar la voluntad propia y sentido común, juicio y responsabilidad, buscar una armonía entre conocimiento pensamiento y actuación.

Ursula Klesing-Rempel
http://www.inea.gob.mx/foros/mesa1/m1_25.pdf

lunes, 6 de octubre de 2008

Calidad en la Educación

Dar una definición de "calidad" no es fácil, dada la perspectiva multidimensional que este concepto tiene. Así, sólo en el ámbito lingüístico, la Real Academia Española, en el Diccionario de la Lengua Española de 1984, Tomo I, página 242, define calidad como una "cualidad", una "manera de ser", "alguien que goza de la estimación general", o "lo mejor dentro de su especie". En educación, como en otras áreas del conocimiento, el término se aplica a la excelencia de una disciplina, a la perfección de un proceso, a la obtención de buenos resultados con una determinada técnica. Sin embargo, existen múltiples definiciones para la calidad. Así, para Crosbi, por ejemplo, calidad "es conformidad con las especificaciones"; para Trifus "es dar al cliente aquello que espera". En este contexto, la definición de calidad dada por Rosselot1 para la prestación de un servicio a las personas como un "hacer bien las cosas", como "una condición del objeto que debe ser verificado y comprobado por el usuario". La calidad, sin embargo, bajo una perspectiva de la mejora continua, debe velar porque, prestador y usuario, trabajen activamente y en conjunto para la obtención de la misma2. Por ello, en todos los Modelos de Calidad se considera al usuario y su satisfacción con el producto o servicio recibido, como parte activa e importante dentro del proceso. El análisis, no se reduce sólo a la satisfacción del usuario o "cliente" externo, sino también a las actitudes y conductas de otros usuarios del sistema y a los resultados obtenidos por la organización3. Dentro de los "otros usuarios", o clientes internos, de un Sistema de Educación están el profesorado, las autoridades académicas, los docentes, y el personal administrativo. Así y a modo de ejemplo, el Modelo Europeo para la Gestión de Calidad consta de 9 criterios a analizar: Liderazgo, Planificación y Estrategia, Gestión de Personal, Procesos, Recursos, Satisfacción del cliente, Satisfacción del personal, Impacto en la Sociedad y Resultados de la organización3. La evaluación de la calidad mediante la aplicación de estos Modelos, va más allá del análisis de las características de un producto y su cualificación, sino que analiza la Institución prestadora y su entorno como un todo, con activa participación de todos sus miembros. Esta forma de aproximarse al tema de la calidad es, en consecuencia, algo más que un método o herramienta, constituye una filosofía: la filosofía de la gestión de calidad total2.
Otra forma de "asegurar" calidad es a través de la confección de normas, o guías, que contienen afirmaciones, desarrolladas sistemáticamente, basadas en los conocimientos profesionales vigentes, tendientes a ayudar a los prestadores de los servicios en la toma de decisiones, facilitando así el desarrollo de un proceso de prestación de servicio "de calidad". Esta norma es creada por un comité de expertos, que definen lo que es la calidad para un determinado servicio o procedimiento. Un ejemplo de ello son las normas creadas por el Organismo Internacional de Estandarización, conocidas como normas ISO (International Standard Organization) cuyo origen y finalidad se encuentra en el ámbito empresarial. No obstante, la norma así generada puede no ser la herramienta más adecuada para asegurar la calidad, puesto que ésta representa sólo un consenso general de un grupo particular de expertos, frente a un proceso determinado y no necesariamente representa un estándar de calidad para ese proceso, en una institución específica. Muy diferente es la situación donde la norma resulta ser una consecuencia de un proceso de autoevaluación, continuo, participativo y con miras a la mejora, al interior de una institución determinada. En estas circunstancias, la norma podría considerarse un estándar de calidad para esa institución. Consecuentemente, cuando los procedimientos de acreditación de una institución se basan en la aplicación de normas generadas por expertos, los resultados de esa acreditación sólo van a determinar si el proceso evaluado cumple o no con el contenido de la norma que lo rige y no traduce la calidad del proceso en cuestión. Dicho de otra manera, los procesos de acreditación así realizados, no certifican que las instituciones acreditadas estén entregando un producto de calidad. Por lo tanto, en este contexto una acreditación no constituye una meta de calidad para ninguna institución. No obstante, la acreditación mediante el uso de normas es un buen inicio para aproximarse al tema de la calidad, especialmente en países, donde no existe una cultura de autoevaluación.
En todo caso, la calidad es, "hacer lo correcto, correctamente”4

REFERENCIAS
1. Rosselot E. Aseguramiento de la calidad profesional. Un nuevo marco ético para el ejercicio de la medicina. Rev Méd Chile 1999; 127: 1375-83.
2. Baeza R. El concepto de la gestión de calidad total (TQM). En Baeza R, Educación Superior del Siglo XXI: Modelos para una Gestión de Calidad. Editorial Universidad del Mar 1999; 41-82.
3. Baeza R. El Modelo Europeo para la gestión de calidad. En Baeza R, Educación Superior del Siglo XXI: Modelos para una Gestión de Calidad. Editorial Universidad del Mar 1999; 183-220.
4. Blumenthal D. Quality of health care. Part 4: The origins of the quality of care of debate. N Engl J Med 1996; 335: 1146.
5. Ingeniare. Revista chilena d de ingeniería, vol. 14 Nº 3, 2006, pp. 168-169

miércoles, 1 de octubre de 2008

Nuevas tendencias en la gestión educativa: Democracia y Calidad

El tema central del presente trabajo es la construcción del conocimiento del que informa la teoría organizacional y administrativa en la educación latinoamericana. Partiendo de la revisión de las raíces históricas y tradiciones culturales de la educación Latinoamericana, el principal objetivo del autor es analizar los esfuerzos de construcción y reconstrucción del conocimiento científico y tecnológico en el campo de la administración escolar y universitaria. Para comprender el estado actual del conocimiento en el campo de la gestión educativa, examina la orientación epistemológica y los límites de los fundamentos filosóficos y sociológicos de los paradigmas dominantes en la administración de la educación contemporánea. Finalmente, identifica y analiza algunos de los actuales desafíos conceptuales y praxiológicos para desarrollar una perspectiva democrática de administración capaz de lograr una educación de calidad para todos, con énfasis en la aplicación de los conceptos de libertad, equidad y participación ciudadana en la escuela y en la sociedad como un todo. La evaluación de la experiencia educativa de las últimas décadas revela que todos necesitamos aprender, los unos de los otros, con la meta colectiva de concebir perspectivas intelectuales socialmente válidas y culturalmente relevantes que sirvan de guía para la investigación y la práctica en la administración de la educación. Sea cual fuere la orientación que suscribimos, es necesario superar sectarismos y fundamentalismos académicos, a través de una postura intelectual abierta, que sea capaz de identificar las contribuciones y limitaciones de las distintas perspectivas de gestión educativa. Para incorporar y potenciar las mencionadas contribuciones y para superar las limitaciones, depurando sus aspectos políticamente alienantes y socialmente irrelevantes, la estrategia más efectiva es la participación ciudadana, concebida como derecho y deber de todos los integrantes de una comunidad democrática, sea ésta la escuela o la sociedad como un todo.
El concepto de calidad de educación para todos implica desarrollar un ambiente cualitativo de trabajo en las organizaciones educativas, mediante la institucionalización de conceptos y prácticas, tanto técnicas como administrativas, capaces de promover la formación humana sostenible y la calidad de vida de estudiantes, profesores y funcionarios técnico-administrativos. En términos operativos, esos conceptos sugieren organizar las instituciones educativas y sus procesos administrativos y pedagógicos con racionalidad y pertinencia, para que puedan contribuir efectivamente a la construcción y distribución del conocimiento y a la prestación de otros servicios relevantes para la comunidad y la sociedad como un todo. En este contexto, la calidad del personal de las escuelas y universidades ocupa un lugar central, ya que la calidad de la actividad educativa se encuentra necesariamente relacionada con la calidad de los trabajadores de la educación. Por su turno, tanto la calidad del trabajo de los educadores, como la calidad de los resultados de la actividad escolar y universitaria, están estrechamente vinculadas a la calidad de los elementos organizativos y de los procesos técnicos y administrativos en el lugar de trabajo, lugar que incluye el aula, la escuela, la universidad y las instancias superiores de las Secretarías y del Ministerio de Educación. Los educadores latinoamericanos tienen un gran desafío por delante. En ese sentido, el curso que tome la historia de la administración latinoamericana al encaminarse al tercer milenio depende, en parte, de nuestra capacidad para enfrentar este desafío con responsabilidad ciudadana y espíritu público.
Por ello, una de las exigencias es superar “los prejuicios académicos y las teorías prefijadas”, es necesario que nosotros también demos alas a nuestra creatividad, liberados de prejuicios y teorías prefijadas, pero comprometidos con principios éticos de validez general, para escribir juntos, de manera participativa, un nuevo capítulo, un capítulo superador, de la historia de la administración de la educación, en función de las necesidades concretas de nuestras escuelas y universidades.
¿Pero qué tipo de administración? ¿Y para qué tipo de educación? Pienso en una administración de la educación innovadora. Una administración construida y ejercida colectivamente. Una administración capaz de promover una educación con identidad. Una educación con equidad. Una educación de calidad para todos.
Revisión bibliográfica:

La transformación de la gestión educativa, entre el conflicto y el poder

El articulo menciona que son pocos los directores o administradores que hacen investigación sobre su hacer, analizan sus propósitos, sus estrategias o los productos de sus acciones de gestión en las instituciones donde laboran. Algunos norteamericanos ensayos recuperan la necesidad de establecer un liderazgo participativo, unas metas claras, un proceso de asesoramiento riguroso y, sobre todo, un pertinente manejo de conflictos, entre los aspectos más relevantes. Y de aquí se desprenden básicamente dos cuestiones:
La primera se refiere a la reiterada necesidad, revisión o identificación de procesos de transformación organizacional. En cada uno de ellos se observa que el propósito de cambio está presente en la evidente transición organizacional de cada una de esas instituciones; lo interesante es preguntarse ¿hacia dónde se transforman?
La segunda, es preguntarse acerca del desarrollo y la investigación alrededor del poder que se ejerce en la gestión o a través de la gestión y las situaciones de conflicto a partir de las cuales se realiza o transforma la organización de la institución educativa
En el caso de la revisión de investigaciones en México, ninguna se refiere expresamente al manejo de conflictos o al poder, aunque de alguna manera refieren estos factores como una de las situaciones laborales más comunes. Tres aspectos recurrentes se presentan en las organizaciones mexicanas:

1.- La gestión ¿administrativa o educativa?: Cuando se habla o escribe sobre gestión, se piensa casi siempre en administración, y sus parámetros de funcionamiento se refieren a eficacia. Sin embargo, comprender la vida de la escuela supone un propósito bien diferente y bastante más complejo e incierto que pretender especificar los factores organizativos que determinan su funcionamiento eficaz .No pueden darse las condiciones de una precisión mecánica, ya que son los sujetos y sus interpretaciones quienes intervienen en las propias acciones y éstas pueden alejarse de la propuesta inicial. De acuerdo con Namo de Melo , "hay una tendencia a tornar cada vez más inapropiada la correspondencia entre el sistema de organización de la enseñanza orientado al otorgamiento de certificados (grados, niveles, certificados) y las capacidades que efectivamente las personas debieran de poseer para el ejercicio de actividades de todas las esferas de la vida social". La calidad educativa, por lo tanto, no se refiere a la economía en los costos, la eficiencia administrativa o el trámite de certificados, sino al valor educativo de los procesos. En este sentido, la gestión es la forma en que se organizan las interacciones afectivas, sociales y académicas de los individuos que son actores de los complejos procesos educativos y que constituyen la institución para lograr el propósito formativo de los individuos y de los colectivos. La gestión implica también la transformación permanente de normas, estructuras y estrategias de interacción.

2. - El poder en la gestión: Otro de los factores de las organizaciones es el poder, redefinido éste de manera alterna al autoritarismo. La concepción de poder está cambiando, En la perspectiva de la organización tradicional, la imposición dominante sobre los otros actores constituye un acto político esencial porque les permite localizar la magnitud y dirección del poder. El supuesto es que el ejercicio legítimo del poder permite integrar las divergencias individuales (Etkin y Schvarstein, 1997). De hecho, el poder es un modo de acción y se ejerce en la cotidianidad de las prácticas educativas. Ese ejercicio puede ser monolítico y rígido, un vínculo imposible de cambiar y renuente a toda transformación de la estructura existente. La relación en este caso es de sometimiento. En estas relaciones de fuerza intervienen elementos individuales y de situación; en este sentido, el poder no es el simple resultado de la decisión de una autoridad educativa, que desciende hacia el colectivo, es decir, hacia los docentes, los administrativos y los estudiantes, sino que refiere un proceso mucho más complejo. En cada uno de los niveles se generan relaciones de fuerza que hay que resolver en la práctica cotidiana y desde la perspectiva más incluyente; se puede ejercer un poder reconocido y emanado de la misma organización (Etkin y Schvarstein, 1997). Con base en la propuesta de estos autores, el poder participativo o cogestor se puede distinguir a partir de las siguientes características:

1. - Asimetría de relaciones.
2.- Resistencias en el vínculo.
3.- Efecto transformador.
4. -Intencionalidad en el ejercicio.
5. -Deseo de reconocimiento.
6. -Representaciones simbólicas.
7. -Lenguaje específico.8. -Efectos localizados.
9. -Funciones productivas.10. -Integración con el saber.
11.- Bases de legitimación.

Como se puede inferir hasta aquí, es posible determinar que en las instituciones educativas se generan relaciones sociales de poder. Se pretende entender el poder como una acción cogestora donde el orden institucional sirve de marco a las nuevas relaciones de fuerza, cambiando las fuentes de poder de los actores. En el establecimiento y la transformación de ese vínculo de poder, especialmente por parte del directivo, están presentes necesidades personales y de legitimación, por lo que la resistencia que se produce, especialmente en los docentes, es la base generadora del conflicto que, a su vez, es el detonador de la transformación. Por ello, analizar el conflicto desde la perspectiva de la transformación de la gestión es fundamental en el proceso de cambio.

3.- El Conflicto en la Gestión:La condición productora y plural de las interacciones del poder da pie a los conflictos como fuente generadora de transformación. Este proceso de confrontación y solución de conflictos es la base del crecimiento de la interacción entre los actores educativos; es el proceso que se establece entre la estabilidad y la transformación. Por eso, referirnos a los conflictos es hablar de la potencial transformación de las instituciones educativas, de su organización y, por ende, de su gestión (Etkin y Schvarstein, 1997). De acuerdo con Fisas (1998), el conflicto es un proceso interactivo de construcción social en un contexto cerrado. Puede ser positivo o negativo, según como se aborde y termine transformado o superado por las partes que modifican su comportamiento. Desde la perspectiva de la organización, los desacuerdos en las estructuras internas se reflejan en las representaciones que tienen los actores sobre la identidad de la organización, y la magnitud del conflicto depende de la compatibilidad entre dichas representaciones (Etkin y Schvarstein, 1997). En una institución educativa, no compartir el proyecto que se desarrolla y no ser parte activa e integrante del mismo provoca conflicto. En ese sentido, las respuestas al conflicto son múltiples y pueden ir desde la negociación hasta la destrucción. La gestión óptima del conflicto consiste en evitar los niveles de destrucción o violencia. La prevención es así la primera fase de un proceso que ha de conducir a la intervención sobre el conflicto para transformarlo positivamente.Una de las tareas que se tiene es detectarlo a tiempo, y a partir de ahí, actuar con rapidez. No actuar de forma pertinente puede llevar a sentimientos de frustración de los actores de la organización. Según Fisas (1998), pueden existir los siguientes errores en el manejo de conflictos:
1.- Información pobre o inexacta del contexto.
2.-Insuficiente voluntad de los involucrados.
3.-Indecisión o retraso a la hora de decidir.
4.-Miedo a tomar medidas.
5.-Insuficientes medidas estructurales.
6.-Poco interés en las opiniones de los actores y poco entendimiento del ejercicio del poder.
7.-Insuficiente coordinación de acciones.
8.-Considerar las estrategias como definitivas, sin considerar la incertidumbre.
9.-Colaborar para agravar el conflicto y no para solucionarlo.
10.-Estar a favor de que alguien “gane”, sin considerar la negociación.
Así pues, los conflictos como actos humanos evolucionan y tienen diversos grados de intensidad. Esa variedad de conflictos genera también posibles estrategias para tratarlos y la elección de la más adecuada permite o no la transformación educativa de los actores y de la gestión. Estas estrategias pueden ser:

1.- Resolución de conflictos. Entender cómo éstos empiezan y terminan, buscar una convergencia entre los actores.
2.-Gestión de conflictos. Implica no librarse de él, sino en limitar las consecuencias destructivas, realinear las divergencias.
3.-Transformación del conflicto. Considerar a éste como una creación natural de las relaciones humanas, y como un componente para la construcción y reconstrucción transformativa humana, individual y del colectivo.

De la misma manera que el autor caracteriza el conflicto, propone estrategias para su negociación. Según su naturaleza, identifica las técnicas de negociación más conocidas:

1.-Negociación.
2.-conciliación.
3.-arbitraje.
4.-mediación.

Hacia la construcción del concepto de la gestión educativa

En este artículo se refiere que en el ámbito educativo frecuentemente se entienden como sinónimos la administración y la gestión por lo que se tratara de aclarar la diferencia que existe entre estos conceptos. Las bases filosóficas del término gestión tienen su origen desde la era moderna, Descartes, Locke, Kant, en la conformación de nación en lugar de los feudos, economía de mercado en lugar de una economía de autoconsumo, república en vez de monarquía, individualidad urbana, y el predominio de la ciencia sobre filosofía. En lo referido a la era posmoderna, Nietzche, Heidegger, Vatimo, Liotard, Levinas y Rorty, hay un enfoque que privilegia la racionalidad comunal, la construcción social y el lenguaje como acción.

A finales del siglo XVIII se gesta la disciplina llamada Administracion, aunque su inicio teórico es en el siglo XIX.

En el siglo XX aparecen distintos modelos administrativos:

1. Enfoque burocrático, clásica y científica, Weber, Fayol y Taylor, respectivamente. Sistema cerrado, mecánico y racional, basado en rentabilidad
2. Enfoque humanista, Elton, Mayo, de las relaciones sociales. Organización como sistema natural, orgánico y parcialmente abierto, orientado a mejor rendimiento institucional.
3. Enfoque de gestión, originado por los círculos de calidad japoneses Edwards Deming, Joseph Juran, y el socioanálisis francés George Lapassade, René Larou. Proponen un modelo participativo conciben a la organización como un sistema abierto. Consideran las variables situacionales del medio externo y hablan de conceptos como adaptabilidad y efectividad política. Este enfoque ha tenido un fuerte impacto en la comunidad latinoamericana, Benno Sander, Guimar Namo de Mello.
4. Enfoque culturalista, William G. Cunningham. Organización como un sistema holístico e interaccional, privilegiando principios de conciencia de la acción humana crítica, contradicción y totalidad, todo ello a la luz de la pertinencia cultural.

En México Ibarra Colado de la UAM, reconoce las siguientes etapas de la administración:

1. Adopción acrítica de programas estadounidenses (1943-1970)
2. Imitación de libros de texto e investigaciones (1965-1980), copiando a los autores estadounidenses.
3. Formulación de propuestas teórico-metodológicas propias buscando la identidad de la administración como disciplina social (1981-1998).

Por otro lado, el concepto de Gestión es más reciente, además de que se encuentra enmarcado en el mismo desarrollo de la administración. Por otro lado en su momento los círculos de calidad promovidos por Deming e Ishikawa, fueron fuentes de inspiración que contribuyeron al modelo participativo, que caracteriza a la gestión como un modelo barroco, de síntesis, es decir entre la modernidad y la posmodernidad.

La administración dio un cambio a finales de los 70´S, en la forma de conducir las instituciones educativas y se presentan dos tendencias:
a.- Escuelas efectivas: muy relacionado con la gestión educativa.
b.- Administración Educativa: que se refiere a la gestión y el sujeto.

Gestión la define el presente documento como un modelo administrativo participativo e integral que aplicado a las instituciones tiene como finalidad su transformación, y que se concreta en la construcción de proyectos institucionales. De suma importancia para que surja un cambio efectivo, es que se le permita al sujeto desarrollar y expresar su creatividad y que se le reconozca por otros, ya que solo recuperando la categoría del sujeto, emanará la diferencia en una gestión educativa. El modelo de gestión solo puede existir si en él se da la participación del sujeto en los procesos de planeación, organización, dirección, evaluación, toma de decisiones, solución de conflictos, definición e identificación de retos y oportunidades de desarrollo estratégico de toda organización educativa. El enfoque de gestión propone formar en toda organización educativa, una cultura de formación de sujetos, con una actitud de apertura y flexibilidad. Haciendo referencia al actual estado mexicano, la política educativa busca el logro de una educación de calidad, y tal finalidad es posible a través de de prácticas de gestión educativa, donde los actores de la misma participan con sus saberes, pero también con su subjetividad, buscando un objetivo en común. Según propuesta de V. Cantón, la gestión educativa está caracterizada por la confluencia de conceptos como práctica, experiencia, diversidad y heterogeneidad, conceptos que constituyen al sujeto. Por lo tanto la gestión educativa es el espacio de construcción del horizonte simbólico a través del diálogo intersubjetivo. La calidad educativa pues, debe ser estudiada desde los marcos de referencia de la filosofía de la educación, que es donde se le concibe como una relación dialéctica, en la cual interviene un grupo de sujetos a fin de llegar a la formación de sus potencialidades. Se trata asimismo de comprender que un modelo de gestión educativa debe dar a los sujetos que conforman esa organización, la posibilidad de ser creador de su propia acción personal y profesional, dentro de un proyecto en común. Cuando el sujeto es reconocido como tal por el otro, es cuando tiene la posibilidad de desplegar su creatividad para insertarla en la colectividad, es decir, ser actor y autor en la construcción de objetivos en común. Bajo estas condiciones puede darse asimismo la innovación y libertad

Referencia Bibliográfica:
Sánchez, R. Mora, G. Pérez, J. Carlos. (2001) Hacia la construcción del concepto de la gestión educativa.

martes, 30 de septiembre de 2008

Actuales tendencias en el cambio Educativo

En su conferencia, el ponente refiere que existe una nueva estructura social que se está configurando, es el conocimiento, es la información. Hoy en día en los procesos productivos, en nuestras maneras de trabajar, en nuestras maneras de desempeñarnos lo fundamental es tener acceso a la información y al conocimiento y tener la capacidad para moverse con esos elementos que son los componentes centrales con los cuales trabaja el sistema educativo, así la educación, entendida como el sistema que lo produce y que lo distribuye, vuelve a ocupar un lugar fundamental. Los primeros autores que sostuvieron esta premisa fueron optimistas, porque sostenían que el conocimiento es, por esencia, democrático, y por lo tanto la sociedad que se iba a configurar alrededor de esta centralidad del conocimiento también iba a ser mucho más democrática, mucho más equitativa que la sociedad industrial que estaba basada en la producción de objetos, en la disponibilidad de recursos naturales, de capital y de tecnología, ya que producir conocimientos exige un ambiente de libertad, pues no se pueden producir conocimientos en ambientes autoritarios, con censuras. La estructura de las organizaciones basadas en el conocimiento tiende a ser mucho más plana, a diferencia de la pirámide de las organizaciones tradicionales del modelo fordista de producción, donde la cúpula pensaba, planificaba, diseñaba, y la base ejecutaba y no pensaba. La sociedad que se está configurando alrededor del conocimiento produce al mismo tiempo más igualdad y más desigualdad. Más igualdad entre los que están incluidos y desigualdad en los que no están incluidos. Este modelo, basado en el uso intensivo del conocimiento, excluye a muchos porque utiliza muy poca gente y produce este fenómeno nuevo que se conoce como exclusión. Nadie hoy en día está conforme con la educación que tiene ni aún aquellos países que nosotros suponemos exitosos en materia educacional. Existe, en este sentido, un fenómeno universal de cambio educacional, de búsqueda de nuevas fórmulas que tienden a resolver tres grandes cuestiones. La competitividad económica, la satisfacción de los requerimientos y la demanda de equidad social las cuales se relacionan entre sí, pues al haber alteración en uno, se alteran los demás. La centralidad de la educación proviene, precisamente, del hecho de que es la única variable de intervención política que influye simultáneamente en estos tres aspectos. Si se mejora la educación, mejora la competitividad económica, mejora el desempeño ciudadano y mejora la equidad social. Pero no es cualquier educación. Se trata de una educación de calidad para todos. Actualmente un sector importante de la población se está quedando dramáticamente rezagada en materia educativa y llama la atención sobre el hecho de que existe en nuestra sociedad muy poca conciencia de la gravedad de este problema. Existe una especie de desapego, un poco de subestimación de la importancia del conocimiento en la formación de las personas, en la formación de los recursos de este país.
A continuación quisiera presentarles las líneas o los temas que se están discutiendo a nivel internacional en materia de transformación educativa.
1.- Se menciona que las transformaciones educativas son sistémicas. Lo que aprendimos en todos estos años es que si se modifica un factor y lo demás se deja intacto, no cambia nada. Al final, el sistema asimila esa modificación, todo se acomoda y vuelve a funcionar como antes. Los cambios deben ser sistémicos, deben afectar al conjunto de variables que actúan en el sistema educativo: los contenidos, los métodos, el personal, el estilo de gestión, organización administrativa, el financiamiento, etc... El cambio puede empezar por la variable que se estime más adecuada al contexto, pero después tiene que continuar con las otras. Si no continúa con las otras, entonces el cambio no va a ser exitoso. Así pues es muy importante es identificar prioridades, porque no es lo mismo incidir en una variable en un País desarrollado que en otro que no lo es, inclusive en regiones del mismo País, pues no existe un manual de procedimientos que nos diga que hay una manera de hacer las cosas o que nos garantice el éxito, que sea compatible universalmente, por eso es importante adecuarnos al lugar en donde se va a trabajar.
2.- La idea del consenso, de la concertación, de las alianzas, de la educación como política de Estado pues las políticas educativas deben tener continuidad y no pueden estar sujetas a los plazos que tiene un gobierno. Y para que esto sea posible, es necesario que los procesos de transformación educativa estén rodeados de acuerdo, de consenso, de concertación y alianzas, para lograr los objetivos, aunque cambien las estrategias de acuerdo a los momentos que se vivan. Para hacer una reforma existen dos enfoques, el del autoritarismo tradicional y el enfoque del todo-mercado, tienen en común que suprimen la política, entendida no en el sentido de los partidos políticos, sino como dimensión de la sociedad, de la polis, del ámbito donde todos vivimos juntos, discutimos, negociamos y construimos una sociedad. En ninguno de estos dos modelos, el modelo autoritario y el modelo de mercado, interviene la idea de que somos ciudadanos de una sociedad donde todos tenemos derechos y todos tenemos intereses y que, además, la instancia de la educación debe integrarnos a todos. La concertación, el acuerdo, el diálogo, responden a la idea de instalar, con mucha importancia, la dimensión política en las discusiones sobre educación. Si uno instala esa dimensión política, por ejemplo, no se puede admitir que la educación Básica, común, universal, obligatoria, esté regida por criterios de competencia. Porque en la competencia hay ganadores y perdedores; esa es la esencia de toda competencia. Y en la educación Básica no puede haber perdedores. Tiene que estar al alcance de todos y todos tienen que ganar. La educación Básica tendría que ser considerada, si uno quiere utilizar los términos de los economistas, como precompetitiva, como una fase previa a la competencia. En la educación Superior es probable que la competencia sea más legítima, porque sabemos que no todos tienen condiciones para llegar al tope, a la frontera del conocimiento. Sin embargo un problema de la concertación es que no participan todos, solo los grupos organizados; los empresarios, los sindicatos, la iglesia, los partidos políticos, pero la pregunta es ¿Quién habla por los excluidos? ¿Quién habla por los analfabetos? ¿Quién habla por los sectores que están excluidos? El rol del Estado en este aspecto es fundamental.
3.- La autonomía de las escuelas: para que una reforma educativa tenga éxito, se debe de modificar todo lo que sucede en la escuela y lo que se le enseña al alumno, a través de una buena transformación organizacional. ¿Pero, como debemos definir a una buena escuela?, el ponente sostiene que deben de existir dos premisas fundamentales para una educación de calidad: que se logre aprender a aprender y aprender a vivir juntos. La primera significa educarnos a lo largo de toda la vida, adquiriendo destrezas en la selección y análisis de la información, así como organizar y probar esa información; es decir, hacer al alumno competente para que domine el aprendizaje. La otra premisa es también muy importante, porque tal parece que se han roto los factores que unen a la sociedad, debido a problemas de diferentes tipos, incluyendo el cultural, que antes no se veía; por eso es fundamental crear políticas promoviendo la cohesión social para que exista una buena organización en las escuelas y se implementen métodos y planes efectivos, ya que si los individuos no se ponen de acuerdo, se obstaculiza el desarrollo de toda sociedad en todas sus dimensiones. Pero quien podría hacer posible las premisas anteriores?, solo el docente puede enseñar a aprender, solo él puede fungir como guía que orienta y asesora, y es por ello que se debe profesionalizar al docente, porque solo así coadyuvara a la transformación educativa. Y si partimos de que la docencia debe de ser un ejercicio institucional, el profesionalismo debe de ser colectivo, para trabajar en equipo. El autor finaliza su ponencia, exhortando a todos para que nos incorporemos a los cambios con toda la intención de que a través de la educación exista la unión social que tanta falta hace y que aprovechemos las oportunidades para ser partícipes del cambio y contar con un mejor País.

Políticas educativas en México una breve semblanza de los antecedentes históricos del proyecto sectorial de educación 2007-2012.

Estudiar las reformas educativas es visualizarlas como una intersección entre el saber, el poder y las prácticas educativas históricamente contextualizadas. Se analiza la propuesta educativa del Proyecto Sectorial de Educación 2007-2012 (PSE), empleando como fundamento teórico y metodológico la propuesta del sociólogo Thomas Popkewitz vertida en su obra Sociología política de las Reformas educativas (Popkewitz, 2000),
Se describen cada una de las tres categorías que se mencionaron al inicio, para estructurar un eje de análisis.
1.-Cuando el autor habla de saber (epistemología social) se refiere a los conocimientos que se entrelazan dentro del hecho educativo (el de los profesores, el contenido curricular, el de los propios alumnos, etc.)
2.- Por otro lado, define poder como una categoría estructural que “descansa en los complejos conjuntos de relaciones prácticas mediante los cuales los individuos construyen sus experiencias subjetivas y asumen una identidad en los asuntos sociales”.
3.- Las prácticas históricamente contextualizadas, donde “la historia de la reforma no es sólo la de las cambiantes ideas de sus prácticas de organización, sino de los valores e intereses no reconocidos, inmersos en las prácticas vigentes en la escolarización” (Popkewitz, 2000:32).
Finalmente, reforma la define como una variable dependiente del contexto histórico y de las relaciones sociales.
Este ensayo esboza brevemente los antecedentes del ejercicio del poder a través de las políticas educativas de los diferentes proyectos en la historia del Sistema Educativo Mexicano.
I. Inicio de la política educativa en México, a través de programas federales:
La educación fue institucionalizada en México, desde la creación en 1921 de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
A.- José Vasconcelos, promovió la idea de que la escuela era el medio para consolidar un país culto y democrático.
B.- La política Cardenista (1934-1945) o de la educación socialista, su ideología era formar hombres libres de prejuicios y fanatismos religiosos.
C.- Ávila Camacho, en 1945 consolidó el proyecto de la educación tecnológica.
II. Primer Plan Nacional en materia educativa:
A.- Jaime Torres Bodet promovió la escuela de la unidad nacional y desarrolla una política de modernización educativa, diseña el primer plan nacional de educación llamado Plan de Once Años, favoreció la ampliación de turnos, apertura de escuelas, y formación de docentes, la mejorar de la calidad de la enseñanza, los libros de texto gratuitos para la educación primaria. El Plan se extendió hasta el sexenio de Díaz Ordaz (1964-1970).
B.- Luis Echeverría (1976-1976) favoreció la creación de nuevas instituciones de nivel medio superior y superior. Se aprobó la Ley Federal de Educación Superior, del Instituto Nacional de Adultos (INEA) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).
III. La planeación institucional como política educativa:
A.- José López Portillo (1976 – 1982) implanta el Plan Nacional de Educación que se realizo a partir de un estudio diagnóstico, el plan no se concreto, y se realizan los Programas y Metas del sector Educativo 1979 – 1982. Se favoreció la descentralización y la planeación. Sentó el precedente para seguir presentando Planes y Programas nacionales en educación.
B.- Miguel de la Madrid (1982 – 1988) estableció el Programa Nacional de Educación, Cultura, Recreación y Deporte. Se planteaba una revolución educativa, elevar la calidad a partir de la formación integral de docentes; racionalizar los recursos y ampliar el acceso a servicios, prioridad a zonas y grupos desfavorecidos; vincular educación y desarrollo y hacer de la educación un proceso participativo.
IV. La modernización del país como fundamento de la planeación educativa:
Prácticas históricamente contextualizadas que se retoman especialmente dentro del PSE:
1. Calidad educativa
2. Equidad, énfasis a grupos vulnerables.
3. Vinculación con el sector empresarial
4. Tecnologías de la Información y la comunicación, como herramientas para modernización
A.- Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) su propuesta con atención a las nuevas tendencias económicas como la sociedad del conocimiento, la competitividad basada en los avances científicos y tecnológicos, y el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, obligatoriedad de la educación secundaria. Se realizan reformas al 3° constitucional y se crea la Ley General de Educación. Se firmo el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica y Normal. Es asignado a la educación el 5.7% del PIB (en 1989 fue del 3.56).Inicia el Programa de Apoyo al Rezago Escolar (PARE) para atender a estados con mayor pobreza.
B.- Ernesto Zedillo Ponce de León, a través del Programa de Desarrollo Educativo 1995-2000 dicta las políticas educativas centradas nuevamente en la educación básica, la educación para adultos y la educación media superior y superior, así como lo relativo su financiamiento. Se realizó una reforma curricular en primaria y libros de texto gratuitos. Se fomentó la participación del Centro Nacional de Evaluación (CENEVAL) y los Comités Interinstitucionales de Evaluación de la Educación Superior (CIEES).En el financiamiento se realiza una aportación especial en la educación básica, y se apoya a la educación superior a través del Fondo para la Modernización de la Educación Superior (FOMES) y la implementación del Programa para el Mejoramiento del Profesorado (PROMEP).
C.- Vicente Fox Quezada (2001-2006) la política educativa se reflejó en el Programa Nacional de Educación 2001 – 2006, se acentúa la atención al bachillerato y la formación técnica equivalente. Por otro lado, dentro de la filosofía “la educación para la vida y el trabajo” se consolida la Educación y capacitación para adultos. Se plantean estrategias que satisfagan las necesidades de profesionistas dentro de los sectores productivos y de la sociedad en general. Se incluye una estructuración enfocada al logro de metas.
El PSE tiene como objetivo expresado lograr: la igualdad de oportunidades, contribuir a la consolidación de una economía competitiva y generadora de empleos, y contribuir a lograr un país seguro, limpio, justo y ordenado.
La estructuración del documento está enfocada hacia seis objetivos principales:
1. Elevar la calidad de la educación. Énfasis en la capacitación docente, reforma curricular en todos los niveles educativos y la actualización de métodos y recursos didácticos, la evaluación que permita garantizar la calidad y finalmente se incluye la rendición de cuentas.
2. Ampliar las oportunidades educativas para reducir desigualdades entre grupos sociales, impulsar la calidad especialmente en el nivel superior.
3. Impulsar el desarrollo y utilización de tecnologías de la información y la comunicación para apoyar el aprendizaje, ampliar las competencias para la vida y la sociedad del conocimiento.
4. Ofrecer una educación integral que equilibre la formación en valores ciudadanos, el desarrollo de competencias y la adquisición de conocimientos, para fortalecer la convivencia democrática e intercultural, (el saber).
5. Ofrecer servicios educativos de calidad para formar personas con alto sentido de responsabilidad social, que participen de manera productiva y competitiva en el mercado laboral. (prácticas históricamente contextualizadas.
6. Fomentar una gestión escolar e institucional que fortalezca la participación de los centros escolares en la toma de decisiones, corresponsabilice a los diferentes actores sociales y educativos, promover la seguridad de alumnos y profesores, la transparencia y la rendición de cuentas, (el poder del Estado).
Ahora bien, a diferencia del Programa del sexenio anterior, si bien en el PSE se estructura por objetivos, las metas no están expuestas de forma clara. Entonces, si recordamos las prácticas políticas que mencionamos en el apartado anterior, encontramos continuidad en:
1. La calidad educativa y la eficiencia en el manejo de recursos.
2. Equidad, dando énfasis a grupos focalizados. No se plantea una propuesta financiera por parte del Estado para hacer frente a estas estrategias.
3. Vinculación con el sector empresarial.
4. Tecnologías de la Información y la comunicación, como herramientas para modernización. Cuatro metas concretas:
1) ampliar las aulas de medios con telemática
2) pasar de un promedio de 18.2 a 10 alumnos por computadora en los planteles federales de educación media superior;
3) aumentar de 85 % a 100 % las instituciones públicas de educación superior con conectividad a Internet en bibliotecas, y
4) aumentar de 24.2 % a 75 % la cantidad de docentes de primaria y secundaria capacitados en el uso educativo de las TIC.
Se prevé que las modalidades de educación abierta y a distancia en todos los niveles se constituirán en uno de los mecanismos fundamentales a través de los cuales se ampliará la cobertura de la educación secundaria, media superior y superior, pero: ¿cómo es que estas modalidades pueden responder al reto de brindar una educación de calidad?
Conclusiones
El trabajo no pretendió hacer una lectura crítica del PSE, pues retomando el trabajo de Popkewitz, solo nos concretamos a describir el trayecto histórico de la conformación de planes y proyectos de Estado en materia educativa, para de esta forma comprender cómo las categorías de análisis poder, saber y prácticas educativa históricamente contextualizadas se entretejen en el tiempo en función al contexto y, a su vez determinando el contexto.
Sin embargo, en este último apartado de reflexión quisiéramos expresar algunas dudas y opiniones:
a.- ¿qué sentido tiene intensificar la evaluación sin satisfacer al mismo tiempo la necesidad de mejorar la calidad de la enseñanza que es indispensable para mejorar los resultados de los procesos que van a ser evaluados?
b.- Sería necesario establecer mecanismos que obliguen al Estado a cumplir los compromisos establecidos no sólo en los programas sectoriales, sino en las leyes y normas que indican los compromisos que tiene con respecto al desarrollo del sistema educativo. Mientras esto no ocurra, probablemente seguiremos lamentando el incumplimiento de las responsabilidades del Estado con la educación.
Referencia bibliográfica:Castillo, Adriana (2008) Políticas Educativas en México. Una breve semblanza de los antecedentes históricos del proyecto sectorial de educación 2007-2012